diumenge, 14 de juny de 2009

¡Otra vez!




En aquel momento me aplacó un aburrimiento sublime y dejé de trabajar. Insistían, me atizaban para que siguiera con mi trabajo, pero realmente no podía más. Tal era el agotamiento que entré en un sueño profundo, pobre de mí que tan poco duró el poder dormir tras tanto tiempo: me pusieron pilas nuevas. Así mi amo pudo seguir pegándome mientras yo me quejaba plasmando mis letras en la pantalla del ordenador. ¡Qué vida tan dura la del teclado!

3 comentaris:

  1. lastima del final, segurament t'haria quedat millor postposan l'ho de les piles fins just al final

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  2. Sempre ens pot putejar fent veure que se l'hi han acabat les piles.

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  3. yo quiero que me cambien las pilas.. por favor *-*

    pero.. pobre teclado.. joer...
    menos mal que yo soy avión... que si no...
    ^^U.. uf *-*

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